20 años liderando una revolución en la iluminación pública
Comezando por la iluminación escénica e arquitectónica, nos distinguimos imediatamente por la innovación, firmando proyectos icónicos como el Casino de Lisboa y el Troia Design Hotel, entre otros. Esta capacidad de innovar nos dio el primer impulso de crecimiento e el reconocimiento del mercado.
A lo largo de nuestro recorrido, hemos producido más de un millón de luminarias para hoteles, museos, centros comerciales y, en especial, para las calles y carreteras de todo el mundo. Solo en Portugal, tenemos más de ochocientas mil luminarias instaladas en nuestras vías, aceras y jardines, lo que hace de Arquiled líder del mercado en iluminación pública LED.
¿Pero cuáles son los motivos de la apuesta por la iluminación pública? Simplemente, se volvió inevitable.
Estamos presenciando una revolución global de esta infraestructura, que solo encuentra paralelo en el período de la electrificación, cuando comenzaron a instalarse farolas eléctricas en las calles de ciudades y pueblos por todo el mundo, y la simple farola de calle pasó a formar parte de nuestra vida cotidiana, de manera discreta y silenciosa.
A finales de 2011, EDP Distribución informaba [1] que existían 3 millones de puntos de iluminación pública y que representaban el 3% del consumo eléctrico nacional. De estos, el 14,1% eran de vapor de mercurio, una sustancia altamente tóxica, sin embargo, prohibida por la UE. Es decir, una infraestructura poco eficiente, peligrosa y altamente contaminante.
La ventana de oportunidad para una transformación radical del sector de la iluminación pública estaba, por lo tanto, abierta de par en par, pero la tecnología necesaria para llevarla a cabo aún no había surgido.
La chispa que anticipó la nueva revolución en la iluminación se encendió en 1994, cuando Shuji Nakamura, Isamu Akasaki y Hiroshi Amano descubrieron el LED azul eficiente, haciendo posible producir luz LED blanca por primera vez y comercializar los LEDs blancos pocos años después.
Las luminarias LED son mucho más eficientes, no contienen materiales tóxicos y tienen una durabilidad considerablemente mayor. Y, como en cualquier semiconductor, los costes disminuyen drásticamente a medida que la tecnología madura. Así, a partir de la década de 2010 se intensifica la ola de sustitución de las lámparas convencionales por lámparas LED, primero en nuestros hogares y luego en nuestras calles. Estando bien posicionada, Arquiled aprovecha la oportunidad y se centra en la producción de luminarias LED de iluminación pública innovadoras y a precios accesibles, logrando así un segundo impulso de crecimiento de la empresa.
A medida que una tecnología va madurando y desarrollándose, se multiplican las posibilidades y se replantean prácticas antiguas. ¿Por qué tenemos que tener la luz al 100% de potencia en plena noche cuando casi no hay actividad humana? La tecnología LED es nativamente más eficiente que las bombillas convencionales, pero el enfoque de encender por la noche y apagar por la mañana es extremadamente ineficiente. ¿No tendría más sentido modular la intensidad luminosa en función de las necesidades? No solo se evitaría el desperdicio, sino que también se reducirían los niveles de contaminación nocturna.
La iluminación inteligente, con luminarias conectadas y telegestión, ha permitido regular la intensidad lumínica, pero no solo eso: monitorización en tiempo real, gestión bidireccional, mejora global del servicio, reducción de costes, mantenimiento predictivo, integración con IoT y mucho más.
Otro aspecto de la tecnología de los primeros LED blancos es su temperatura de color fría. Este tipo de luz emite bastante luz azul y se sabe que interfiere en el ritmo circadiano de personas y animales, existiendo incluso estudios que indican perturbaciones en los ecosistemas locales. Además, la propagación de estas longitudes de onda en horizontal es particularmente elevada, lo que aumenta la contaminación lumínica.
Debemos, por lo tanto, procurar seguir los princípios de un alumbrado público responsable. Afortunadamente, actualmente ya existen LEDs con temperatura de color cálida (amarilla o naranja), que emite mayoritariamente luz roja y amarilla con reducciones muy significativas de azul.
La combinación de estas dos tecnologías, la telegestión y la luz cálida, permite hacer que la iluminación pública sea aún más eficiente, pero también sostenible, reduciendo drásticamente el impacto humano en los ecosistemas.
El Município de Coimbra ya ha adoptado esta nueva filosofía al sustituir por completo su parque de iluminación pública por iluminación LED inteligente con una temperatura de color cálida..
En Arquiled creemos en un Bright New Future para el amlumbrado público y, como siempre, estamos listos para liderar el camino, anticipándolo luminaria a luminaria, una ciudad o municipio a la vez.
Feliz 20º aniversario, Arquiled.
Miguel Allen Lima Arquiled CEO