IoT: una oportunidad para la red de suministro de agua

24 de Marzo, 2026
IoT en la red de suministro de agua  - artículo de Miguel Allen Lima
La revolución de la digitalización no ha llegado a todas las infraestructuras críticas de las que dependemos. La red de suministro de agua es uno de los ejemplos más evidentes y, naturalmente, una de las mayores oportunidades para una transformación que es urgente.

El siglo XXI suele denominarse «el siglo de la información». Como resultado de la explosión tecnológica que comenzó en la década de los 80 y de la generalización de Internet en los años 90, el mundo ha alcanzado un nivel de conectividad sin precedentes. Hoy en día, la información y los datos circulan por todo el planeta de forma constante, a velocidades vertiginosas, sustentando muchas de las facetas de la actividad humana.

Pero, curiosamente, la revolución digital que ha dado lugar a la hiperconectividad aún no ha llegado a algunas de nuestras infraestructuras críticas: a diferencia de los ecosistemas de las telecomunicaciones y la energía eléctrica, por ejemplo, la red de suministro público de agua sigue anclada en el mundo analógico, al margen de los beneficios de la digitalización. 

Las consecuencias de este estancamiento tecnológico se reflejan directamente en la eficiencia operativa del sistema. Los datos del organismo regulador (Informe ERSAR 2024) son reveladores: la red nacional de abastecimiento de agua perdió 163 millones de m³, lo que equivale a desperdiciar diariamente el agua de 178 piscinas olímpicas.

Es propio de esta infraestructura subterránea, tal y como la conocemos, que muchos de los problemas permanezcan ocultos de forma persistente. Cuando a esta tipología le sumamos el marcado envejecimiento de las instalaciones, los niveles de ineficiencia se vuelven inevitables. Siguen siendo alarmantes, pero ya no nos sorprenden.

Naturalmente, la solución pasa por sustituir y renovar las infraestructuras (tuberías, ramales, etc.), pero esta inversión solo es económicamente viable si se lleva a cabo con criterio. Y, para decidir dónde, cuándo y cómo intervenir, se necesitan datos que proporcionen información precisa y actualizada. Y es precisamente en este ámbito donde el Internet de las cosas (IoT) puede resultar una baza extraordinaria.

IoT: información que genera ahorro

Equipar la red de suministro con sensores capaces de informar sobre el estado de la infraestructura de forma regular y en tiempo real ofrece enormes ventajas, entre las que destaco las siguientes:

 i) Detección temprana y con sistema de alarma, para una respuesta inmediata ante anomalías, lo que permite reducir drásticamente el volumen de pérdidas.

ii) Optimización de los parámetros operativos, en particular de la presión, lo que se traduce en un ahorro energético significativo y preserva la integridad de los activos, reduciendo la probabilidad de fugas.

iii) Combate las pérdidas comerciales, reduciendo el fraude y los consumos no autorizados, lo que se traduce en beneficios económicos directos.

En resumen, gracias a la introducción de sensores IoT en la red de suministro de agua, hemos logrado identificar con precisión y de forma estratégica las zonas críticas en las que es necesario intervenir, evitando así las pérdidas derivadas de la acumulación de problemas a lo largo de los años.

La gestión eficiente de la red de abastecimiento de agua va más allá de la lógica de la rentabilidad económica. La protección de este recurso escaso y esencial, que tantas veces se da por sentado de forma peligrosa, es un imperativo ético, en nombre del presente y de las generaciones futuras.  Teniendo en cuenta que la tecnología necesaria para reducir sustancialmente el desperdicio ya existe, ahora se trata “simplemente” de ponerse «manos a la obra».

Miguel Allen Lima

Arquiled CEO

Compartir artículo: Linkedin   |   Facebook

Sustainable innovation starts here!

Reciba contenido seleccionado sobre tecnología de ciudades inteligentes, eficiencia energética y sostenibilidad directamente en su bandeja de entrada.